Visite también......
Mostrando entradas con la etiqueta Conrado Nalé Roxlo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conrado Nalé Roxlo. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de octubre de 2008

Lo imprevisto

Nuestra amiga Alina nos dejó el pasado 19 de junio el regalo del delicioso poema "El grillo", de Conrado Nalé Roxlo, poema que se alberga en el libro del mismo nombre.

Ahora hemos descubierto, en el blog Soplaipilla (enlace en "Blogs en sintonía") otra maravilla del mismo poeta. Dando las gracias a Alfio y a Walter, no podemos evitar traer a esta ventana este otro poema, también del libro recién mencionado:

LO IMPREVISTO

Señor, nunca me des lo que te pida.
Me encanta lo imprevisto, lo que baja
de tus rubias estrellas: que la vida
me presente de golpe la baraja

contra que he de jugar. Quiero el asombro
de ir silencioso por mi calle oscura
sentir que me golpean en el hombro,
volverme, y ver la faz de la aventura.

Quiero ignorar de dónde y de qué modo
encontraré la muerte. Sorprendida
sepa el alma a la vuelta de un recodo,
que un paso atrás, se le quedó la vida

Conrado Nalé Roxlo

jueves, 19 de junio de 2008

El grillo

Continuamos con los pequeños músicos:

Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo,
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Qué bien suena la flauta de la rana!
Pero no es son de flauta: en un platillo
de vibrante cristal de a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¡Qué sencillo
es a quien tiene corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!


Conrado Nalé Roxlo

jueves, 20 de diciembre de 2007

Quédate en los peldaños...

Quédate en los peldaños
bajos de la escalera,
donde tu mano alcance
las flores de la tierra,
la copa desbordante
de dicha pasajera
y el santo pan dorado
que Dios puso en la mesa.
Donde alcance tu mano
a las ramas primeras
de los ya inofensivos
árboles de la ciencia,
fuertes para el columpio
de tu alegría ingenua,
pero que no soportan
la retorcida cuerda
a cuyo extremo toda
la eternidad ya pesa.

Quédate en los peldaños
bajos de la escalera,
donde el amor sencillo
tu boca besar pueda
con levantar un poco
al cielo la cabeza.

No te atraiga la hermosa
curva de la escalera.
Después, ya no hay barandas
y los peldaños tiemblan.
Y nadie bajar puede
ni llegar a la meta,
y el alma sola y alta
sin lágrimas se hiela.


Conrado Nalé Roxlo

sábado, 24 de noviembre de 2007

Invitación a contemplar la luna


Tú que has visto las lunas literarias
que por las hojas de los libros ruedan,
ven a ver esta luna. Es una simple
luna de la naturaleza.

No digas se parece, no hagas una
metáfora, aunque sea
la justa, la inhallable, la que nunca
visitó el corazón de los poetas.

No cuelgues de su disco claro y puro
ningún cintajo literario. Sueña
que por primera vez abres los ojos
a una noche de luna y la contemplas.

Conrado Nalé Roxlo (Argentina, 1898 - 1971)