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viernes, 12 de diciembre de 2008

La vida

La vida, de Silvio Rodríguez. Esta canción da nombre también al reciente disco de Ainhoa Arteta, dedicado al recuerdo de su madre. La última canción del disco es justamente La vida, la canción preferida de su madre. 

Como soprano acostumbrada a cantar con la técnica de impostación de la voz, para este disco Ainhoa hubo de esforzarse especialmente en apoyar la voz en la garganta, para evitar que la perfección lírica produjera el resultado de un alejamiento sentimental de las canciones. En la medida en que pueda valer nuestro juicio, el logro es perfecto. La canción Ne me quitte pas, de Jacques Brel, transmite un sentimiento muy profundo, más cuando se piensa que esta tan bella canción de amor está también dedicada a su madre. 


La vida de un pájaro en vuelo
la vida de un amanecer
la vida de un crío
de un bosque y de un río
la vida me ha hecho saber.

La vida del sordo y del ciego
la vida que no sabe hablar
la del triste loco
la que sabe a poco
la vida me ha hecho soñar.

La vida voraz que se enreda
la vida que sale a jugar
la vida consciente que queda
la vida que late en el mar.

La vida que brota de un muerto
la vida que no se murió
la de los desiertos
la de un libro abierto
la vida me ha hecho cual yo.

La vida que alumbra en el trueno
la vida final de un adiós
la vida goteando de un seno
la vida secreta de un dios.

La vida que pende de todo
la vida de cada emoción
la vida en exceso
la vida de un beso
la vida me ha hecho canción.

sábado, 28 de junio de 2008

La era está pariendo un corazón

Canta Silvio Rodríguez

Le he preguntado a mi sombra

a ver como ando para reírme,
mientras el llanto, con voz de templo,
rompe en la sala
regando el tiempo.

Mi sombra dice que reírse
es ver los llantos como mi llanto,
y me he callado, desesperado
y escucho entonces:
la tierra llora.

La era está pariendo un corazón,
no puede más, se muere de dolor
y hay que acudir corriendo
pues se cae el porvenir
en cualquier selva del mundo,
en cualquier calle.

Debo dejar la casa y el sillón,
la madre vive hasta que muere el sol,
y hay que quemar el cielo si es preciso
por vivir,
por cualquier hombre del mundo,
por cualquier casa.


Silvio Rodríguez

lunes, 16 de junio de 2008

Mariposas

Cuenta Silvio: «Para la cultura náhuatl que crecía en el valle de México cuando llegaron los conquistadores (después no creció casi nada), las mariposas simbolizaban el alma de los guerreros que, habiendo caído en combate, regresaban a la tierra de esa forma colorida y hermosa para embellecer la vida de los hombres. En este caso el símbolo esta tomado en el sentido de la añoranza del recuerdo.»

Mariposas, de Silvio Rodríguez. Cantan Silvio y Rey Guerra.

Para la letra, aquí.

sábado, 31 de mayo de 2008

El colibrí (canción popular de Cuba)




Creció una flor a orillas de una fuente,
más pura que la flor de la ilusión,
y el huracán tronchola de repente,
cayendo al agua la preciosa flor.

Un colibrí que en su enramaje estaba
corrió a salvarla solícito y veloz,
y cada vez que con el pico la tocaba,
sumergíase en el agua con la flor.

El colibrí la persiguió constante
sin dejar de buscarla en su aflicción,
y cayendo desmayado en la corriente
corrió la misma suerte que la flor.

Así hay en este mundo seres
que la vida cuesta un tesoro.
Yo soy el colibrí si tú me quieres,
mi pasión es el torrente y tú la flor.

Cantan Silvio Rodríguez y la mamá.
Versión de Santiago Feliú

Silvio se pronuncia sobre su canción "Ojalá"

En una entrevista a Silvio Rodríguez, éste rememora los conflictos que le generaron sus opiniones desde la televisión, los comienzos de la Trova cubana, y su viaje en el Girón, en el cual compuso su canción "Ojalá" a la que había sido su casi novia. Aprovecha Silvio para protestar por la interpretación por la cual se llegó a suponer que la canción había sido escrita en contra de Fidel. Aunque Silvio no lo sepa, y como es típico de muchas leyendas urbanas, en otras ocasiones se ha cambiado el destinatario de su canción (se llegó a decir incluso que se trataba de una velada alusión al dictador español Franco).





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La canción "Ojalá" ya figura en ese blog. Véase Sopa de piedra: Ojalá

miércoles, 6 de febrero de 2008

Emilia


Emilia, tus ruinas
las leí con buena voz,
tienen puertas como tú.
Qué ridículas mis cartas,
qué ridículas las sombras de mis sueños.
Qué bien te recuerdo llorando.

Emilia, has ido
junto con cada canción,
escondida en un baúl
como un signo inevitable,
y hay anécdotas tirándome del ceño.
Qué bien te recuerdo llorando.

Qué dirá tu instinto
cuando sienta esta canción
y qué dirás tú, que te acercas
a la máxima distancia entre nosotros.
Quién conoce que un soldado
moribundo te cantaba,
que hubo olores de una selva,
que había cisnes, que llovía.

Vallejo así nos descubrió,
Byron estaba en su lugar.
Todo pasaba con nosotros.

Emilia, que horriblemente
hermoso era aquel tiempo.

Emilia, ¿qué pasa?
¿Cuál resaca nos llevó
al silencio, a recordar?
Algún viento nos ha dado
y en sus puntas discutimos con la muerte.
Que no te sorprenda llorando,
Emilia.


Silvio Rodríguez (1969)

Te doy una canción

"Te doy una canción", de Silvio Rodríguez, también compuesta pensando en Emilia.



Como gasto papeles recordando,
como me haces hablar en el silencio,
como no te me quitas de las ganas
aunque nadie me vea nunca contigo.

Y como pasa el tiempo
que de pronto son años
sin pasar tú por mí
detenida

Te doy una canción
si abro una puerta
y de las sombras sales tú.
Te doy una canción
de madrugada
cuando más quiero tu luz.

Te doy una canción
cuando apareces
el misterio del amor
y si no lo apareces
no me importa:
yo te doy una canción.

Si miro un poco afuera me detengo,
la ciudad se derrumba y yo cantando,
la gente que me odia y que me quiere
no me va a perdonar que me distraiga.

Creen que lo digo todo,
que me juego la vida
porque no te conocen
ni te sienten.

Te doy una canción
y hago un discurso
sobre mi derecho a hablar.
Te doy una canción
con mis dos manos,
con las mismas de matar.

Te doy una canción
y digo: Patria.
Y sigo hablando para ti.
Te doy una canción
como un disparo, como un libro,
una palabra, una guerrilla...
como doy el amor.

Josah es la que pinta

"Josah es la que pinta", cantada aquí por Samuel Aguila, es otra de las canciones que Silvio Rodríguez confiesa haber compuesto pensando en su Emilia, el mismo amor tronchado que inspiró "Ojalá". La frase "La ciudad donde viven los magos" es una referencia a Camagüey, la ciudad de donde vino y a la que regresó Emilia.



Sucedió que una vez, hace tiempo, hubo un militar,
y el ejército fue una cadena de descubrimientos.
No podía perderse un amanecer
pues la diana era antes que la claridad
y se hizo costumbre del día salir con el sol.
Supo cosas que sólo se aprenden así,
madrugando y mirando la hierba mojada,
y se hizo costumbre una forma distinta de ver.
Sucedió que, una noche, llegó al universo Josah,
como una aparición de figuras en el sentimiento.
Vino de la ciudad donde viven los magos
y llegó con el alma colgada en el cinto,
sin saber que un soldado en el pecho no tiene fusil.
Encantó, revolvió, disgregó los aplomos,
puso tiendas gitanas en todos los templos
y era sólo una niña jugando a persona mayor.

"Josah, la que pinta, déjate ver",
decía el soldado, decía el viento
y la naturaleza con lenguaje que aún se puede oír.

Sucedió que se hizo tristeza el semblante del tiempo,
cada día era un Nudo Gordiano sin pies ni cabeza.
Las mañanas dejaron de significar,
en más de una ocasión no se cumplió el deber,
cada pase era un Día de Reyes en el curso de un mes.
Todo era Josah, que bailaba a la noche
una orgía pagana estallando en la piel,
todo era Josah, la que pinta, bailando el amor.
Pero el mundo da vueltas y todo regresa a su cauce.
Ya no se era soldado, y Josah, regresó a su pais.
Él que era soldado regresó a carpintero,
a ingeniero de minas o a quizás boxeador,
aunque nunca regresa completo el soldado a su casa.
Entre días y ruidos se hallan recuerdos,
se revuelven gavetas, se sonríe al ver objetos,
como un tiempo que se ha repartido en papeles y fotos.

"Josah, la que pinta, déjate ver",
decía el sol, decía el viento
y la naturaleza con lenguaje que aún se puede oír.
Josah, la que pinta, déjate ver,
déjate ver.

martes, 5 de febrero de 2008

Ojalá

Aunque Silvio Rodríguez no lo dijera públicamente,
se afirmó que esta canción había sido
inspirada por Francisco Franco.
Me parece que tiene alguna reminiscencia de "Francisco
Franco en los infiernos" de Pablo Neruda.
La canción es de 1969.


Esta es la versión ofrecida en un recital en la
Gran Canaria.




Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo
cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan
en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de
camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones

Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones .