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domingo, 7 de diciembre de 2008

¡BOM! ¡BIM! ¡BAM! y golondrinas

¡BOM! ¡BIM! ¡BAM! y golondrinas

José González,
segundo auxiliar de Contaduría,
lleva el portafolios lleno de granadas de mano.
Mira pensativamente el subterráneo de las 7 y 45
y ¡BOM! ¡BIM! ¡BAM!

Después, al entrar en su oficina,
ve el auto del gerente estacionado en la puerta,
y ¡PJJJ! ¡CHFFF! ¡BOOOOOOOMMM!!
porque el señor González
lleva también algún bazooka en el portafolios,
por las dudas.

Cuando el gerente le pide las planillas,
él dice sí señor y sí señor,
pero cuando el gerente se da vuelta
¡RAT-TA-TA-TA-TA-TA-TA!!!
y las cabezas de todos los gerentes del mundo
vuelan en pedacitos
por el luminoso cielo de setiembre
como si fueran golondrinas.


Humberto Costantini

sábado, 6 de diciembre de 2008

Inmortalidad

Inmortalidad

Ocurre simplemente que me he vuelto inmortal.
Los colectivos me respetan,
Se inclinan ante mí,
Me lamen los zapatos como perros falderos.

Ocurre simplemente que no me muero más.
No hay angina que valga,
No hay tifus, ni cornisa, ni guerra, ni espingarda,
Ni cáncer, ni cuchillo, ni diluvio,
Ni fiebre de Junín, ni vigilantes.
Estoy del otro lado.
Simplemente, estoy del otro lado,
De este lado,
Totalmente inmortal.

Ando entre olimpos, dioses, ambrosías,
Me río, o estornudo, o digo un chiste
Y el tiempo crece, crece como una espuma loca.

Qué bárbaro este asunto
De ser así, inmortal,
Festejar nacimiento cada cinco minutos,
Ser un millón de pájaros,
Una atroz levadura.
Qué escándalo caramba
Este enjambre de vida,
Esta plaga llamada con mi nombre,
Desmedida, creciente,
Totalmente inmortal.

Yo tuve, es claro, gripes, miedos,
Presupuestos,
Jefes idiotas, pesadez de estómago,
Nostalgias, soledades,
Mala suerte…
Pero eso fue hace un siglo,
veinte siglos,
cuando yo era mortal.
Cuando era
Tan mortal,
Tan boludo y mortal,
Que ni siquiera te quería,
Date cuenta.


Humberto Costantini

viernes, 5 de diciembre de 2008

La puerta y la reja

LA PUERTA Y LA REJA

(Capricho poético)

Sabedlo, lectores, en cierta calleja,

existe una casa muy grande y muy vieja

do vive una niña de rubia guedeja,

que al sol se asemeja;

la luz de sus ojos las sombras despeja,

a todos los hombres heridos los deja

y no exhalan queja

pues es bella y pura cual cándida oveja.

 

Cuida de ella un aya, astuta vulpeja,

de mondas encías, rugosa pelleja,

enjuta de carnes, fruncida de ceja,

que a la jovencita con arte maneja,

de todos la aparta, del mundo la aleja,

y crece hacendosa, melífica abeja.

 

Pero, hace unos días, su rostro refleja

insólito tedio. La anciana corneja

abre bien los ojos y aguza la oreja,

perdió su risilla de falsa coneja,

mil planes bosqueja

y nada averigua; mas ella no ceja.

 

Nota que la niña suspira y se queja

¿qué daño le aqueja?

¿su herida es reciente? ¿su pena es añeja?

No sabe qué tiene... se encuentra perpleja...

Mas ¡ay! cierta noche miró a la calleja

y vio un estudiante con capa y con teja

pegado a los muros, cual lapa o almeja,

y tras la ventana..., ¡la cándida oveja!

 

Bajó presurosa con su candileja;

pero ya en la casa ni en la calle aneja

no estaba la dama, ni el que la corteja;

no quedaba huella de la tal pareja.

La dueña, de torpe y de ruin se moteja;

su viejo cerebro nada le aconseja.

Y, al ver el enredo de aquella madeja,

recuerda, apenada, cierta moraleja:

 

Si guardas la puerta, dice la conseja,

Cupido, travieso, se entra por la reja;

que Amor entra siempre, pues tal se maneja

que no le detiene madera ni hierro, ladrillo ni teja.

Augusto BILBILIS

23 enero 1918.

                                                                                                      

Valentín Fausto Navarro Azpeitianotario que fue de Barcelona y Madrid, ilustre bilbilitano, gozó desde muy joven de cierta facundia poética impregnada de ingenio. Durante años publicó en la prensa local de su ciudad, Calatayud, infinidad de versos, coplas y jotas baturras bajo el seudónimo de Augusto Bílbilis. La anterior es una muestra de su ingeniosa vena poética.

 

miércoles, 3 de diciembre de 2008

ESTA HOJA

ESTA HOJA

Esta hoja de marfil y su bastón de arena
que sabe del vuelo legendario de puentes y
de remolinos, de los altos adioses que cometen
las plateadas golondrinas.

Por la ciudad que cruza el juego de sus lunas
de fiesta, saciada de esquinas y de puertas,
y el naipe del dolor persigue y se
despierta del sueño de sus torres.

El hombre que se hunde en el ojo de su espejo,
el hombre que se enfrenta con el cielo,
navega en la palabra sus hábitos de cuento
y de infinito.

y la pared que se levanta siempre
para recordarnos
nuestra lucha diaria con la muerte.



Aún es otoño,
por algunos días más será otoño,
algunas canciones son inmensamente blancas,
no me hagas recordar las hojas que me hundieron
su óxido en el pecho.
Prefiero los restos milagrosos del sol
trepándome los brazos con pinceladas de oro.
El pequeño tiempo se estrella fugaz contra mis venas,
la ciudad está armada diariamente por sus preguntas verdes,
la noche va mordiendo los puentes y las fábricas
los hombres van armando su antiguo itinerario
con el amor cansado sobre el puerto de un ala,
por la vejez del barrio con su perfil de sueños,
de azules barriletes que les riegan los ojos



ARIAS BEATRIZ

La estatua

¡Oh, mujer de los brazos extendidos
y los de mármol ojos tan serenos,
he arrimado mis sienes a tus senos
como una rama en flor sobre dos nidos!

¡Oh, el sentimiento grave que me llena
al no escuchar latir tu carne fría
y saber que la piedra te condena
a no tener latido en ningún día!

¡Oh, diamante arrancado a la cantera,
tu forma llena está de Primavera,
y no tienes olor, ni luz, ni trino!

Tú que nunca podrás cerrar la mano,
tienes, en gesto de cariño humano,
la única mano abierta en mi camino.



Enrique Banchs (Argentina, 1888-1968)

martes, 2 de diciembre de 2008

Gente necesaria


Gente necesaria

Hay gente que con sólo decir una palabra
Enciende las ilusiones y los rosales.
Que con sólo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otra zona.
Nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con sólo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas
Y con sólo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entre casa.

Hay gente que con sólo abrir la boca
Llega hasta los limites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas...
Y después se queda como si nada.

Hay quien se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria,
Pues sabe que a la vuelta de la esquina,
Hay gente que es así, tan necesaria !!!!!

Hamlet Lima Quintana (1923 - 2002)
Poeta, músico, periodista y cantante argentino.

lunes, 1 de diciembre de 2008

"Entrevista a fondo" a Octavio Paz

Para saber de Octavio Paz, recomendamos la entrevista que Joaquín Soler Serrano le hizo al poeta mejicano en 1977, recién restablecidas las relaciones con México, impedidas durante el largo período franquista. La entrevista está repartida en doce vídeos. Basta seguir las indicaciones a partir del primero:

"Entrevista a fondo" de Soler Serrano a Octavio Paz