miércoles, 20 de febrero de 2008
¡Vuelve, Jehová!
Nosotros los astronautas
No hace mucho que la ciudad de Sevilla inauguró la así llamada Avenida de la Astronomía. El alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, en el discurso que pronunció con ocasión de que se abriera un enlace de dicha Avenida con la calle Torneo, nos abre también avenidas filosóficas que nunca hubiéramos sospechado, tan entretenidos como estamos en nuestras cotidianas preocupaciones:
http://www.youtube.com/watch?v=2tQzraSSFxo
Esta otra presentación también es interesante:
http://www.youtube.com/watch?v=4g0VT4Ut9lc&feature=related
Me pregunto qué pecado tan sin perdón hemos cometido ---o cometieron nuestros padres--- para que el Dios del Antiguo Testamento se ensañe de este modo con nosotros.
De "Árbol de Diana"
martes, 19 de febrero de 2008
Eclipse total de luna

Al término del día 20 de febrero de 2008 (en América) e inicio del día 21 tendrá lugar un eclipse total de luna, que podrá observar desde aquí si su cielo está encapotado o bien se halla en una zona de la Tierra en la que el eclipse no es visible.
En ASTRONET puede ver el gráfico que indica las zonas de visibilidad.
Vale la pena que se asome a su ventana, suba a su terraza o salga a la calle, porque hasta el año 2010 no volverá a tener lugar otro eclipse total de luna.
Es muy probable que la luna se vea de color rojizo durante el eclipse. Ello se debe a que el color rojo se refracta menos que los demás en la atmósfera terrestre, y acompaña algo al cono de sombra. Esto se apreciaría si se observara un eclipse total de Sol desde la Luna (en este caso es la Tierra la que oculta al Sol), tal como puede verse en la simulación (tomada de una página de la NASA dedicada a un eclipse anterior).
A este efecto (algo de luz roja llega a la zona de sombra de la Luna) se puede superponer otro, que intensifica el color rojo: la poca luz que nos llega reflejada desde la luna sufre una dispersión (desviación aleatoria de rayos luminosos, debida al choque de fotones con moléculas presentes en la atmósfera) en la atmósfera terrestre, que es mayor para los colores de menor longitud de onda (del azul al violeta), de modo que el color rojo resulta de nuevo predominante. Este fenómeno es el causante del tono rojo que acompaña en ocasiones a las puestas de sol (y que a veces se atribuye erróneamente a la refracción de la luz solar en la atmósfera); si en las madrugadas no es tan frecuente es debido a la menor presencia en dichos casos de polvo en la atmósfera.
Para el horario, consultar esta página.
El escultor de barro
Yo no podré jamás ser un buen padre
con el pecho estrellado de condecoraciones
y el cuadro de un abuelo bien barbado,
modelo de mi prole.
A una mujer le brotarán mis hijos
tan milagrosamente como flores.
Llegarán preguntando a dónde vienen,
desde Dios sabe dónde.
Y yo, que he estado siempre entre preguntas,
¿qué responderé entonces?
Qué pena no poder ser un buen padre
lleno de tesis y de nombres,
con un consejo a flor de labio
y un dedo enarbolando las lecciones.
Mal puede un escultor hecho de barro
querer modelar hombres.
Ellos me pedirán para sus pasos
sendas seguras en el bosque.
—«Dejad la mano izquierda en el ocaso
y el corazón quemando el polo norte,
zaguero el sur y a la derecha el alba.
Y ahora que conocéis los horizontes
marchad —diré a mis hijos—
a donde oigáis cantar los ruiseñores».
Qué pena no poder ser un buen padre
de los que todo lo conocen,
y que vergüenza que mis hijos
se enteren por los libros de que hay padres mejores.
Les dejaré la herencia de mi frente,
un arca llena de interrogaciones.
¿Qué van a pensar ellos
sintiéndose tan pobres?
Qué lástima tener que ser mal padre,
tan viejo y triste junto a alegres jóvenes,
con la espalda curvada
de tanto cortar flores...
lunes, 18 de febrero de 2008
Fuimos
Letra: Homero Manzi
Música: José Dames
Canta Adriana VarelaSugiero que no miréis el
vídeo, porque no tiene
relación con el sentido
del tango.
Fui como una lluvia de cenizas y fatigas
en las horas resignadas de tu vida...
Gota de vinagre derramada,
fatalmente derramada, sobre todas tus heridas.
Fuiste por mi culpa golondrina entre la nieve
rosa marchitada por la nube que no llueve.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,
que no puede vislumbrar su tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora, que no reza,
que no llora, que se echó a morir.
¡Vete...!
¿No comprendes que te estás matando?
¿No comprendes que te estoy llamando?
¡Vete...!
No me beses que te estoy llorando.
¡Y quisiera no llorarte más!
¿No ves?,
es mejor que mi dolor
quede tirado con tu amor,
librado de mi amor final.
¡Vete!,
¿no comprendes que te estoy salvando?
¿no comprendes que te estoy amando?
¡No me sigas, ni me llames, ni me beses
ni me llores, ni me quieras más!
Fuimos abrazados a la angustia de un presagio
por la noche de un camino sin salidas,
pálidos despojos de un naufragio
sacudidos por las olas del amor y de la vida.
Fuimos empujados en un viento desolado...
sombras de una sombra que tornaba del pasado.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,
que no puede vislumbrar su tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora, que no reza,
que no llora, que se echó a morir.