Visite también......

lunes, 5 de mayo de 2008

Cultivo una rosa blanca


Cultivo una rosa blanca,
en julio como en enero,
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo:
cultivo una rosa blanca...


José Martí

José Julián Martí Pérez (La Habana, 1853 – † Dos Ríos 1895), también conocido por los cubanos como «El apóstol», fue un político, pensador, periodista, filósofo, poeta y masón cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano (PRC) y organizador de la Guerra del 95 o Guerra necesaria.

domingo, 4 de mayo de 2008

Farolito verde V - Lolita


Lolita (inicio)

LOLITA, light of my life, fire of my loins. My sin, my soul. Lo-lee-ta: the tip of the tongue taking a trip of three steps down the palate to tap, at three, on the teeth. Lo. Lee. Ta.

She was Lo, plain Lo, in the morning, standing four feet ten in one sock. She was Lola in slacks. She was Dolly at school. She was Dolores on the dotted line. But in my arms she was always Lolita.

Did she have a precursor ? She did, indeed she did. In point of fact, there might have been no Lolita at all had I not loved, one summer, a certain initial girl-child. In a princedom by the sea. Oh when? About as many years before Lolita was born as my age was that summer. You can always count on a murderer for a fancy prose style.

Ladies and gentlemen of the jury, exhibit number one is what the seraphs, the misinformed, simple, noble-winged seraphs, envied. Look at this tangle of thorns.

Vladimir Nabokov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.

Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.


¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.

Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

<<<<<000>>>>>

Vladimir Nabokov (1899 - 1977) era el hijo mayor de una familia rica y aristocrática de San Petersburgo, donde se crió durante su infancia y juventud. La familia hablaba ruso, inglés y francés, por lo que Nabokov fue trilingüe desde muy pequeño. Incluso, por la labor de sus institutrices, aprendió primero el idioma inglés que el ruso.

Nabokov comenzó escribiendo en ruso, pero la fama le vino a través de sus obras en inglés, en particular por su novela "Lolita".

En el original inglés se encuentran ya muestras de la aliteración, empleada frecuentemente por Nabokov. Ese "the tip of the tongue taking a trip of three steps down the palate to tap, at three, on the teeth" es un hallazgo que forzosamente se pierde en la traducción.


sábado, 3 de mayo de 2008

Redacción de niño

Si fueras pintor, ¿qué cuadro te gustaría pintar?

A mí, me gustaría haber pintado el famoso y conocido cuadro «El cuadro sin nombre». Allí, se ve pintado un alumno pensando en qué cuadro escoger para hacer una redacción sobre éste. En él, se ve reflejada la gracia con que está pintado el chico, rascándose sus desordenados pelos y estrujándose el cerebro para conseguir una buena redacción. Su expresión de estar pensando está muy bien lograda, al igual que el fondo, en el cual se ve la pared y un ventanal, tras del mismo impresiona ver el paisaje, que parece «decir» que está ocurriendo la puesta de sol más maravillosa del mundo.

Las críticas más conocidas opinan que, de lejos, no se distingue de una foto, sin perder de esta manera su toque de impresionismo. Incluso se sabe que está pintado en un viernes, lo cual se ve en las expresiones de cansancio y ansiedad a la vez, tanto en las caras de los alumnos como en la de la profesora.

Al fondo, se ve a un alumno con gafas, ligeramente despeinado y gordo, que acaba de empezar la redacción poniendo:

A mí, me gustaría haber pintado el famoso y conocido cuadro «El cuadro sin nombre». Allí, se ve pintado un alumno pensando en qué cuadro escoger . . .

FIN

Luis, a los 13 años

(Rescaté la cuartilla por azar de entre las páginas de un libro)

martes, 29 de abril de 2008

El Marino recomienda

El Marino vuelve a recomendarnos otra pieza de Thelonious Monk, y acompaña su recomendación con el texto que sigue:

<<
Thelonius Monk, pianista y compositor. Esta es la entrada que encontraremos al consultar alguna enciclopedia o guía de jazz. Yo añadiría que fue un gran artista. Quizás sea mejor decir que es un gran artista, ya que su obra sigue con nosotros.

La diferencia entre pianista, compositor y artista es clara. Músicos hay muchos, así como compositores, pero pocos son capaces de crear un estilo, de abrir nuevos caminos, de influir claramente en la evolución de la música. Para mí Monk es uno de esos pocos artistas que con su trabajo contribuyen a enriquecer un mundo tan complejo como el de la música.

T. Monk, en cuarteto, interpreta aquí Round Midnight, composición versionada por infinidad de músicos. Yo prefiero la del espléndido Thelonius Monk.
>>

Alejandra, tu vela no se apaga.


Me recuerda Alina que un día como hoy, un 29 de abril, sería (¿o lo es? ¿mueren los poetas, si su poesía sigue viva en nosotros?) el cumpleaños de Alejandra Pizarnik, que nació en Buenos Aires en tal fecha en 1936.

En 1972 Alejandra apagó la singular vela de su vida. Pero una vela que no se apaga sigue iluminando su personal obra poética. Este soneto quiere ser un modesto regalo de cumpleaños:

He arribado al puerto de tu noche
y llego así, descalzo y sin bandera,
por no turbar tu sueño sin frontera,
pues no quiero de ti ningún reproche.

Y engarzadas todas en un broche
aquí traigo flores de adormidera.
Que tu ensueño de muerta nunca muera:
yo te voy a pensar hasta el derroche.

Junto a tu calavera evaporada
dejo cosas traídas del asombro:
por ejemplo esta estrella de neutrones.

Ahora ensancho tu tumba con mi azada
y antes de mi partida yo te nombro,
Alejandra, y me pierdo sin razones.

P. Crespo

lunes, 28 de abril de 2008

De mis tiempos



En mis tiempos había tiempo.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.

Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas,(1)
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta, (2)
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importante.
Y la eternidad, sentadita
en su silla de paja, porque sí.

Es que era siempre tan temprano
y tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas,
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.

Uno viajaba en libro a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo,
que uno se terminara de encontrar.

El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.

Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones,
o quizás porque había aún macetas (3)
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
0 porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.

Todos usaban tiempo y lo perdíamos,
cómplices de su lujosa concurrencia,
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.

Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios,
refugiado en aljibes.

Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.

Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está enterrado
en lo más vivo de mi corazón.

Después vinieron los relojes.


María Elena Walsh


Notas:

(1) aceras

(2) prenda de algodón, sin cuello y sin mangas

(3) tiestos para plantas


La pintura es de Pierre Auguste Renoir

domingo, 27 de abril de 2008

El ojo



Qué pasa ahora
qué es este prodigio este
desplome de prodigios conmoviendo la noche.
Qué es esto preguntamos
qué es esto y hasta dónde.
El mundo cede, vuelve
retrocede
se borra se derrumba se hunde
lejos
deja de ser.
Qué será de nosotros
qué es esto preguntamos recelosos
qué es.
Y sin embargo
sobre el sordo delirio sobre el fuego
de todo lo que quema y que se quema
en lo más implacable de la noche
en lo más ciego de la noche está
planeando sobre el colmo y la ceguera
un ojo frío y despiadado y neutro
que no entra en el juego
que no se engaña nunca
que se ríe.


Idea Vilariño (Uruguay, 1920)


El nombre de la autora fue elegido por su padre, quien llamó a los hijos con nombres afines a sus ideales filosóficos , según era costumbre entre los anarquistas. Los hermanos se llamaban Alma, Poema, Azul y Numen.